Hay gestos que solo se comprenden desde dentro del territorio. Entre el 29 de junio y el 11 de julio, el Grupo UBEC —Unión Brasileña de Educación Católica, una de las instituciones fundadoras del Programa Universitario Amazónico (PUAM)— realizó, en alianza con la Diócesis de Cruzeiro do Sul, en Acre, en la Amazonía brasileña, la primera edición de su Misión de Voluntariado. Bajo el lema «Caminar Juntos, Corazones Ardientes», 58 personas —entre ellas estudiantes universitarios, educadores y religiosos de las instituciones asociadas al Grupo— atravesaron el país para caminar junto a comunidades, escuelas, organizaciones sociales, parroquias y pueblos originarios de la región.

Más que una solidaridad puntual, la experiencia revela algo que el PUAM defiende desde su origen: la universidad no llega a la Amazonía para enseñar un modelo ya hecho, sino para dejarse transformar por ella. Amazonizar la educación significa esto: invertir el recorrido, reconocer a los pueblos amazónicos como sujetos de conocimiento y dejar que la selva, los ríos y las comunidades se conviertan también en maestros. Es lo que Querida Amazonía, del Papa Francisco, llamó el rostro amazónico de la Iglesia — algo que solo se construye con presencia sostenida, no con visitas aisladas.

Esa presencia universitaria no es exclusividad de los grandes centros de investigación. Nace de las estrategias de la UBEC, en comunión con la Iglesia, de situar en el centro el cuidado de la casa común, la ecología integral y un nuevo modo de habitar este planeta que nos alberga. La Misión Acre 2026 es prueba de ello: personas de todas las regiones de Brasil atravesaron el país para, durante dos semanas intensas, aprender antes de enseñar, escuchar antes de hablar y vivir lo que la Amazonía ofrece.

Este movimiento dialoga directamente con el Pacto Educativo Global, lanzado por el Papa Francisco y reafirmado por el Papa León XIV en su reciente Carta Apostólica Diseñar Nuevos Mapas de Esperanza: educar es, ante todo, poner a la persona en el centro y cuidar la Casa Común. Dialoga también con el llamado de la UNESCO, en el informe Reimaginar Juntos Nuestros Futuros: un nuevo contrato social para la educación, a construir ese contrato — fundado en la cooperación, la justicia ecológica y el reconocimiento de la diversidad cultural como patrimonio, no como obstáculo. Si hay un lugar del planeta donde ese contrato necesita escribirse y vivirse con urgencia, es la Amazonía.

Iniciativas como esta muestran que amazonizar la educación no es una tarea lejana, reservada a quienes viven en la selva: es una invitación a toda institución educativa que todavía cree que enseñar comienza por la presencia, la escucha y el servicio.

Esta colaboración no nace ahora ni termina aquí: es un proceso continuo y permanente, que aspira a seguir siendo parte de las estrategias construidas en comunión con la Iglesia particular de Cruzeiro do Sul. En comunión con las demás instituciones fundadoras del PUAM, la UBEC entiende esta Misión de Voluntariado como una manifestación más de esa presencia continua en la Amazonía.

Para conocer esta experiencia, te invitamos a leer el reportaje de Vatican News sobre la Misión de Voluntariado UBEC – Acre 2026 (en portugués): vaticannews.va/pt/igreja, y a visitar el sitio oficial de la iniciativa (en portugués), con fotos, testimonios y todos los detalles de la misión: ubec.edu.br/voluntariado.

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